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Niveles ascendentes de consumo global

El Informe del Desarrollo Humano de 1998 realizado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo indicó que:

Los niveles de consumo global se elevaron de $1,5 billones de dólares en 1900 a $4 billones de dólares en 1950.
Después se triplicó a $12 billones de dólares durante los 25 años siguientes, 1950-1975.
Y luego se duplicó a $24 billones de dólares en los 23 años, desde 1975 hasta 1998.

Patrones de consumo global

Existen diferencias marcadas entre el Norte y el Sur en lo que se refiere a la capacidad de consumo. Esta situación se describe en uno de los grandes hallazgos del Informe del Desarrollo Humano de 1998.

   
  El crecimiento en el consumo durante el siglo XX no tiene precedentes en escala ni en diversidad. Además ha sido mal distribuido y ha dejado un déficit y acentuadas desigualdades.  
   

Algunas evidencias que apoyan esta declaración, citadas en el informe, incluyen:

El consumo per capita ha ido en continuo aumento en los países industriales (aproximadamente 2,3% anual) durante los pasados 25 años, sobre todo en el Este de Asia (6,1%) y a una tasa de crecimiento en el sur de Asia (2%).

Aun así, estas regiones en desarrollo están lejos de alcanzar los niveles de los países industrializados, y en otras el crecimiento del consumo ha sido lento o incluso se ha estancado.

El hogar promedio africano consume, hoy en día, 20% menos que hace 25 años.
El 20% más pobre de la población mundial no ha sido partícipe de la explosión de consumo. Más de mil millones de personas no satisfacen sus necesidades básicas de consumo.
De los 4,4 miles de millones de personas en el Sur, casi tres quintas partes no cuentan con servicios sanitarios básicos. Casi un tercio no tiene acceso a agua potable. Un cuarto no dispone de vivienda adecuada. Una quinta parte carece de servicios de salud modernos. Una quinta parte de los niños no asisten a la escuela más allá del quinto grado. Aproximadamente una quinta parte no satisfacen las necesidades de energía y proteínas en su dieta. Las deficiencias micronutricionales son aún más graves.
En el Sur, sólo una minoría privilegiada cuenta con transporte motorizado, telecomunicaciones y electricidad.


¿Quién consume qué?

El Informe del Desarrollo Humano de 1999 describe desigualdades de consumo en todo el mundo como uno de los "hechos de la vida global".

Dicho informe muestra que estas desigualdades de consumo incluyen distintos niveles de acceso para la satisfacción de las necesidades básicas tales como: comida y vivienda, así como a la escuela y a los servicios de salud; incluso a necesidades "intangibles" como la oportunidad de vacaciones, tasas de uso de Internet y participación en el reparto del mercado internacional. Estas desigualdades también se observan en el ámbito geográfico, de género y de clases.

Herman Daly, economista del Banco Mundial, explica los alcances en cuanto a justicia de los patrones de consumo global.

P3: Identifique los patrones de gasto global que usted no considere sostenibles en los ámbitos social, económico, político y ecológico, y exponga sus razones.

Al final, estos patrones de consumo desiguales hacen que el camino hacia el consumo sostenible se convierta en un tema ético y cultural.

   
  Cambiar los patrones de consumo que producen grandes cantidades de deshechos, sobre todo en los países industrializados, es un área donde claramente la cultura tendrá que desempeñar un papel útil y fundamental. Los cambios en los estilos de vida deberán estar acompañados por una nueva conciencia ética. Por medio de ésta los habitantes de los países ricos descubrirán dentro de sus culturas la fuente de una nueva solidaridad activa que permita erradicar la pobreza general que asola a 80% de la población mundial, así como la degradación ambiental y otros problemas relacionados con ella.  
   

Fuente. UNESCO. Educación para un futuro sostenible. Una visión transdisciplinaria para acciones concertadas , párrafo 113.