El crecimiento económico no equipara la calidad de desarrollo

El ingreso nacional o PIB (producto interno bruto) aumenta sin importar en qué gastamos nuestro dinero. Por eso, cuando el desarrollo se equipara sólo con el crecimiento económico, puede descuidarse y malentenderse el concepto de "calidad" (de hecho, esto ocurre con bastante frecuencia). Esto incluye la calidad de desarrollo, la calidad de la vida humana y la calidad del medio ambiente natural.

Esta idea de "calidad", así como la manera en que los cambiantes hábitos de gasto afectan el ideal económico de desarrollo se ilustra en la historia de Anton y Marti.

Escuche una canción de Alan AtKisson sobre esta paradoja interpretada en el Centro para un Nuevo Sueño Americano.