Euskadi comparte con la ONU su apuesta por los derechos humanos y la Agenda 2030
La Dirección de Derechos Humanos y Atención a Víctimas, la Dirección de Innovación Social y Agenda 2030, la Agencia Vasca de Cooperación y Solidaridad – Elankidetza, y UN Etxea – Asociación del País Vasco para la UNESCO, han presentado una contribución conjunta al Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas para destacar las buenas prácticas, desafíos y aprendizajes en la implementación de enfoques integrados entre los derechos humanos y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).
La contribución forma parte del proceso abierto por la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OACDH), con el objetivo de elaborar un informe que identifique prácticas efectivas, obstáculos y lecciones aprendidas en torno a la promoción y protección de los derechos humanos en sinergia con la implementación de la Agenda 2030.
Desde una perspectiva local y descentralizada, el Gobierno Vasco y UN Etxea han compartido su experiencia en el diseño y despliegue de políticas públicas que integran los valores y principios de los derechos humanos con el enfoque transformador de la Agenda 2030. Esta articulación se ha convertido en un eje estratégico para garantizar el cumplimiento de los ODS desde un enfoque basado en derechos (EBDH), asegurando que “nadie quede atrás”.
Una apuesta institucional por los derechos humanos y el desarrollo sostenible
El compromiso del País Vasco con los derechos humanos se expresa en múltiples políticas e instrumentos. Entre ellos destacan el Plan de Convivencia y Derechos Humanos, la Estrategia Vasca de Educación para la Transformación Social, el trabajo en memoria y atención a las víctimas, así como la Estrategia de Gobernanza Multinivel para la Agenda 2030. Estas herramientas permiten una acción coherente entre niveles de gobierno, agentes sociales y ciudadanía.
Una experiencia especialmente relevante es el Programa de Protección para Defensores y Defensoras de Derechos Humanos, que ofrece acogida, acompañamiento y redes de apoyo a activistas en riesgo. Este programa refleja el compromiso institucional del País Vasco con la defensa global de los derechos humanos desde una perspectiva feminista e internacionalista.
La contribución presentada al Consejo de Derechos Humanos recoge ejemplos concretos de cómo se han aplicado enfoques integrados. Por ejemplo, se destaca la creación de indicadores que cruzan el cumplimiento de derechos con los ODS, el fortalecimiento de capacidades institucionales, y la participación ciudadana en la planificación y seguimiento de las políticas públicas.
Retos y aprendizajes en la articulación de agendas
La integración de los derechos humanos en la implementación de la Agenda 2030 no está exenta de desafíos. Uno de los principales es la coordinación efectiva entre departamentos y niveles de gobierno, así como la formación continua de los equipos técnicos para aplicar el enfoque de derechos en la práctica. Asimismo, se subraya la necesidad de reforzar la participación de la sociedad civil y de colectivos en situación de vulnerabilidad en los procesos de decisión.
Otro aprendizaje clave ha sido el valor de generar alianzas multinivel e intersectoriales, tanto a nivel interno como internacional. En este sentido, el trabajo conjunto entre instituciones vascas y actores de la cooperación internacional ha sido fundamental para compartir conocimientos, innovaciones y buenas prácticas.
Una referencia para la acción global
Euskadi ya cuenta con antecedentes reconocidos en el ámbito internacional, como su Informe Voluntario de Seguimiento de los ODS, que fue destacado como buena práctica por parte de Naciones Unidas. Esta trayectoria consolida al País Vasco como un actor comprometido en el diálogo global sobre derechos humanos y sostenibilidad.
El proceso de elaboración y envío de esta contribución reafirma que la implementación efectiva de los ODS requiere un enfoque transformador que ponga en el centro los derechos humanos y la dignidad de las personas.
Este ejercicio demuestra que las agendas globales no son patrimonio exclusivo de los Estados, sino que requieren de una implementación efectiva desde lo local, con políticas públicas sensibles a los contextos, centradas en las personas y orientadas a la justicia social.
Con esta participación, el País Vasco reafirma su compromiso con los valores universales de los derechos humanos y la sostenibilidad, y contribuye activamente a los espacios multilaterales donde se definen y promueven las estrategias globales del futuro.
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Convocatoria oficial del Alto Comisionado de la ONU
Imagen: ONU/Jean-Marc Ferre